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Oleos

sábado, 23 de abril de 2011

Paisajes



1. Utiliza la mayor profundidad de campo que puedas

     Mientras que en otro tipo de fotos se juega con la profundidad de campo, utilizando esta faceta como un elemento compositivo más, la fotografía paisajística se caracteriza por aplicar, por regla general, la mayor profundidad de campo posible, manteniendo nítida toda la foto. Recuerda que para conseguir una gran profundidad de campo debes cerrar todo lo que puedas el diafragma del objetivo de tu cámara.

2. Utiliza un trípode

     Como vas a cerrar mucho el diafragma, tendras que utilizar tiempos de exposición largos. Así que, necesitarás un buen trípode si no quieres que te salgan movidas las fotos.
     En caso de no disponer de uno, puedes probar a abrir algo más el diafragma o a subir la sensibilidad ISO, aunque recuerda que haciendo esto último aumentarás la relación de ruído en la imagen.

3. Identifica un centro de interés

     Recuerda que toda buena foto debe tener un centro de interés. Identifica uno dentro de tu paisaje. Puede ser el pico de una montaña, una roca, un árbol, una silueta, ...
     También acuerdate de situarlo bien dentro de la fotografía. Para ello puedes aplicar la regla de los tercios.

4. Piensa en el fondo

     Al contrario que en otras muchas temáticas, en paisajes el fondo importa mucho.    Estará nítido y forma parte de la composición por completo. Por tanto, tendremos que analizarlo con detenimiento, viendo donde situamos los puntos de interés, si utilizamos líneas rectas o curvas para conducir la atención en la foto, ver de qué manera vamos a crear sensación de profundidad, ...

5. Ten en cuenta el cielo

     El cielo es otro de los puntos a considerar a la hora de componer nuestra foto. En la mayoría de fotografías de paisajes hay un elemento predominante: el cielo o la tierra (vale, o el mar). Si vemos que el cielo no aporta demasiado a la foto, lo suyo es dejar un solo tercio de la fotografía para el cielo, mientras que si el tipo de cielo que estamos sacando es el elemento predominante, por la forma de sus nubes, por el color en función de la hor del día, ..., lo suyo es darle dos tercios de la foto para resaltar su importancia.

6. Líneas

     Las líneas son un recurso compositivo que nos permite guiar la vista del espectador por la foto, marcando el recorrido que deben hacer para ver la imagen.    
Gracias a las líneas podemos dar a la imagen sensación de profundidad y escala de tamaño, además de poder ser, en sí mismas, el centro de interés de la fotografía.

7. Captura el movimiento

     La mayoría de nosotros asociamos la idea de paisaje al sentimiento de calma, paz y tranquilidad. Lo cierto es que muy pocas veces encontramos esa calma total en la escena que estamos viendo en un momento determinado. El movimiento que se pueda producir a nuestro alrededor puede añadir a la imagen sentimiento o drama, y crear en sí mismo un centro de interés. El viento que mueve los árboles, las olas en el mar o la corriente de un río son ejemplos de movimeinto que encontramos continuamente en la naturaleza y que podemos recoger en nuestras fotos. Para capturar ese movimiento tendremos que utilizar velocidades de obturación bajas, lo que nos obligará a cerrar más el diafragma para contrarrestar la cantiadd de luz que entra a través del objetivo y puede que algún tipo de filtro para reducir la luz, salvo que esperemso a un momento del día con menos luz.

8. La climatología

     Una escena puede variar dramáticamente en función del clima que se dé en el momento de hacer la foto. Por lo tanto, elegir bien el momento en el que hacer la foto va a resultar determinante para obtener un buen resultado.
     Cuando empezamos en el mundo de la fotografía, asociamos el buen tiempo y los días soleados al mejor momento para hacer fotos. Con el tiempo nos iremos dando cuenta de la infinidad de posibilidades que ofrecen los días nublados, lluviosos, la niebla o la nieve.
     Los días soleados, en las horas centrales del día, generan una luz dura, con sombras muy acusadas y fuertes contrastes entre las luces y las sombras. Por el contrario, los días nublados dan una luz más suave, reduciendo ese contraste. No debemos dejar de buscar días de tormenta, niebla, viento, cielos especialmente nublados, o nieve. Empezaremos a generar diversidad en nuestras imágenes, rompiendo la monotonía de nuestras fotos de paisajes, en lugar de estar esperando con nuestra cámara cogiendo polvo a que llegue el próximo día soleado.

9. La hora del día

     El amanecer y el atardecer son los dos mejores momentos para hacer fotos de este tipo. La posición del sol hace que la luz incida sobre los objetos con un ángulo específico en el que se crean texturas y patrones con las sombras. La temperatura de color varía enormemente, y los cielos se transforman completamente por este ángulo con el que llegua la luz.

10. Acuerdate del horizonte

     Posiblemente es la regla más básica de la fotografía. Debemos mantener en mente siempre el horizonte en dos aspectos.

     El primero, manteniendolo recto. Antes de disparar, asegurate de que el horizonte está bien nivelado. Recuerda que siempre puedes corregir la inclinación posteriormente en la edición de la foto, aunque te obligará a recortar la fotografía.
    
     El segundo, en cuanto a su composición. Recuerda la regla de los tercios. No pongas el horizonte partiendo la foto, salvo que esté justificado. En la inmensa mayoría de los casos es preferible ajustarla al tercio inferior o al superior.

11. Cambia el punto de vista

     Normalmente hacemos las fotos desde el mismo punto de vista. De pie, con la cámara a la altura de nuestros ojos. De este modo la foto resultante transmite siempre la misma sensación. Es lo que vemos habitualmente. Prueba a cambiar ese punto de vista. Tirate al suelo, agachate, subete a algún sitio elevado... Descubrirás nuevos puntos de vista, y conseguirás fotos más sorprendentes.

Objetivo Canon EF 75-300mm 1:4-5.6



Mi nueva cámara - CANON EOS 450D

El retrato

                                                          Enfoca a los ojos

     Los ojos son un imán para nuestra atención: son un elemento clave en la comunicación y por eso deben tener un papel central en nuestros retratos. Especialmente cuando trabajes con profundidad de campo muy reducida (valores f bajos). Unos ojos penetrantes, bien enfocados suelen causar un efecto impactante.




Usa un fondo simple

    Si hablamos de retratos, nos suele interesar centrar la atención lo más posible en la persona. Busca que esta contraste lo más posible sobre el fondo. Juega con aperturas reducidas y fondos lo más simples y homogéneos posible. Evita, en la medida de lo posible que haya líneas muy definidas que corten el sujeto de tu retrato en 2 o 3 partes. En definitiva, reduce lo más posible los elementos que puedan distraer de la contemplación de la persona que estás fotografiando.




Sacalo del centro


     Estoy visualizando la típica foto: una persona fotografiada a medio cuerpo y con la cabeza en el centro geométrico del marco. Estas composiciones raramente funcionan bien. No te obsesiones con centrar tu retrato en el marco. Busca más bien los extremos. No te olvides de la regla de los tercios y sitúa algún elemento (ojos, labios) en los puntos de atención del marco. A veces la belleza se esconde en pequeñas imperfecciones.


Corta el encuadre


     No es necesario recoger todos y cada uno de los pixels de la persona que vas a retratar. A veces un encuadre en que ciertos elementos quedan fuera ayudan a centrar la atención sobre los puntos más llamativos de tu retrato. Por ejemplo, encuadres en los que se recorta ligeramente por encima de la mirada suelen funcionar bastante bien porque ayudan a centrar la vista en los ojos.





   Evita la luz directa

     La luz molesta hace que, por mucho que lo intentemos tendamos a cerrar los ojos. Y si nos obligamos a abrirlos, forzamos la postura natural del rostro. Evita luces directas e intensas. Pero, ¡cuidado!, no vaya a ser que evitando la luz directa vayas a incurrir en un contraluz.


¿Solo personas?

     Pues claro que no. De hecho, en muchos casos, los animales de compañía son uno más de la familia. Todos hemos visto grandes "retratos" de animales simpaticos, divertidos, tiernos... Puedes aplicar con ellos estos mismos consejos, seguro de que estarás en el buen camino para conseguir una instantánea de la que presumir con tus amigos.




Apertura de diafragma (AV)

     El diafragma es el estrechamiento variable por medio de un sistema de láminas finas que, situado entre las lentes del objetivo, permite graduar la cantidad de luz que entraa la cámara. Las progresivas variaciones de abertura del diafragma se especifican mediante el número f, que es la relación entre la longitud focal y el diámetro de apertura efectivo.
     Cuanto mas pequeño es el número f, mayor es la apertura y viceversa, por lo que si queremos conseguir una gran profundidad de campo y nitidez seleccionaremos un número f también mayor, como por ejemplo f/11 o f/12. Si por el contrario, lo que queremos es reducir la profundidad de campo, seleccionaremos un número f menor como f/2.8 o f/4.


     La apertura del diafragma

     A mayor apertura de diafragma menor profundidad de campo.
     Como se ve en la imagen, la foto hecha a f/2.8 (mayor apertura de diafragma) tiene una profundidad de campo menor.
     Igualmente, vemos que la foto hecha a f/22 (menor apertura de diafragma) tiene una profundidad de campo mayor.




          La distancia focal (zoom)

     A mayor distancia focal (más zoom) menor profundidad de campo. Como se ve en la imagen, la foto hecha con un zoom de 35mm tiene una profundidad de campo mayor que la foto hecha con un zoom de 100mm.



La distancia entre la cámara y el punto enfocado

     Cuanto menor es la distancia al sujeto que se enfoca menor es la profundidad de campo. Como se ve en la imagen, la foto hecha a 1.5 metros del sujeto tiene una profundidad de campo menor que la foto hecha a 4.5 metros.



Calavera

Busto mujer

Cráneo





viernes, 22 de abril de 2011

Ejemplos velocidad de obturación

  • Congelar la imagen: conseguimos que todos los elementos de la fotografía estén estáticos, inmóviles. Puede ser un efecto interesante en fotografía de deporte (p.ej. deportista en la ejecución de un movimiento), de naturaleza (vuelo de un pájaro), gotas de agua congeladas. Se consigue con velocidades altas.
  • Captar el movimiento: algunos o todos los elementos de la foto no están perfectamente definidos, dejan una estela a su paso. Da sensación de movimiento e incluso velocidad. Se consigue con velocidades bajas.
  • Efecto seda: se consigue fotografiando agua en movimiento con una velocidad baja. Recomendable hacer foto con trípode.
  • Pintar con la luz: a velocidades muy bajas podemos utilizar un elemento que desprenda luz para realizar dibujos en el aire.

Velocidad de obturación (TV)

     El obturador es una cortinilla que se abre en el momento de disparar y limita el tiempo que el rayo de luz penetra en la cámara y alcanza el sensor digital. El tiempo que la luz está alcanzando el sensor digital es lo que se llama tiempo de exposición. Osea el tiempo que está haciendose la foto.
     Los tiempos de exposición varian desde segundos (para condiciones de luz muy malas) a milésimas de segundo (para fotografías muy rápidas). Los tiempos más usuales son:

  …4, 2, 1, 1/2, 1/4, 1/8, 1/15, 1/30, 1/60, 1/125, 1/250, 1/500, 1/1000, 1/2000…

     En modo manual existe un modo llamado BULB en el que la foto se expone mientras se mantenga pulsado el disparador.
  • Velocidades rápidas (tiempo de exposición bajo): superiores a 1/60. El obturador permanece abierto muy poco tiempo dejando pasar menos luz hacia el elemento fotosensible. Con ellas se consigue congelar o reducir notablemente el movimiento.
  • Velocidades lentas (tiempo de exposición alto): inferiores a 1/60. El obturador permanece abierto mas tiempo dejando pasar mas luz. Con ellas se consiguen imagenes movidas, desplazadas, otorgando mayor sensación de desplazamiento. En estas velocidades es recomendable usar un trípode para evitar la trepidación.