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Oleos

martes, 13 de septiembre de 2011

Sensibilidad ISO

    Con el término Sensibilidad ISO se indica, la cantidad de luz que la película recibe para proporcionar un determinado ennegrecimiento. Se trata de un valor que se puede regular desde el menú principal de la cámara, aunque en algunos casos ésta lo selecciona de forma automática.

100-200 ISO

     Cuando las condiciones son las apropiadas (buena iluminación, objetos de enfoque cortas), la sensibilidad 100-200 ISO es la que permite obtener mejor calidad de imagen. En paisajes e imágenes con muchos detalles, es preciso fijarse en el tiempo de exposición, para evitar el movimiento, y en el diafragma, que debe de estar lo bastante cerrado para obtener una buena profundidad de campo. En los retratos, en cambio, es preferible una baja sensibilidad ISO, para abrir mucho el diafragma y obtener un agradable efecto de desenfoque. Curiosamente, las bajas sensibilidades son útiles también en plena noche, cuando es importante utilizar un tiempo de exposición largo para captar espectáculos pirotécnicos o las estelas que dejan los faros de los coches.

400 ISO

    ¿Cielo nublado, fotografía deportiva, uso frecuente de teleobjetivos?. Los valores entorno a los 400 ISO proporcionan una mejor relación entre calidad y comodidad de uso. El tiempo de exposición es lo suficientemente breve para evitar movimiento, pero al mismo tiempo las imágenes seguirán sin tener el "ruido" provocado por la sensibilidad ISO. En cualquier caso, ante la duda, conviene excederse con la sensibilidad ISO, pués es preferible un poco de ruido en una imagen definida que una fotografía desechable por movida.

800-1000 ISO

    Alrededor de los 1000 ISO, la perdida de calidad empieza a hacerse evidente, sobre todo si se quiere usar la imagen para impresiones de un tamaño medio o grande. Estos son los valores que se tienen que usar solo en casos de necesidad: para sujetos en rápidos movimientos o en interiores muy poco iluminados (cuando un solo flash no basta para iluminar todo el campo encuadrado).

1200-3200 ISO

    Recurrimos a valores ISO muy elevados cuando se quiere reflejar un determinado ambiente que quedaría drásticamente "destruido" por el uso del flash. Por ejemplo, en conciertos u obras teatrales donde el uso del flash está prohibido o es inútil, porque el escenario está lejos. La presencia de ruido en la imagen pasa a un segundo plano al atractivo de determinados ambientes nocturnos. Ese ruido en la fotografía se puede eliminar luego en el ordenador.
    

viernes, 9 de septiembre de 2011

Trepidación

*    La luz en la escena:

     A menor cantidad de luz es necesario  un mayor tiempo de exposición. Por lo que vamos a necesitar una velocidad de obturación acorde con las condiciones lumínicas de la toma, compensando con el ISO y la apertura de diafragma si fuera posible y necesario. Hay que tener en cuenta que si utilizamos un diafragma muy abierto y, por tanto, una profundidad de campo escasa, el objeto en movimiento puede salir fuera de la zona enfocada. El uso del flash puede ser necesario, e incluso imprescindible en algunos casos, para conseguir la luz que requiere la escena. Obviamente debemos tener en cuenta los típicos inconvenientes de su empleo a la hora de decidirnos a utilizarlo: "efecto fogonazo", luz dura, efectos sobre los tonos, etc...

*    Nuestro propio pulso:

    La velocidad mínima a la que vamos a poder disparar la va a determinar nuestro propio pulso.
Un correcto agarre de la cámara y posición del cuerpo es muy importante para minimizar los efectos negativos del pulso y del movimiento al disparar. El uso de objetivo/cuerpo con estabilizador de imagen puede permitirnos, al menos, ganar dos pasos de obturación.


*    La distancia focal:

     A mayor distancia focal se precisa un menor tiempo de exposición (es decir, más velocidad de obturación). La explicación de que a mayor focal se necesite tirar más rápido es porque el movimiento relativo del mismo tembleque es mucho mayor con un encuadre de un teleobjetivo que con un gran angular:
- Con un tele si tienes un ángulo de visión de 20º y "tiemblas 2º" has movido el encuadre en una proporción de 1/10.
- Con un angular si tienes un ángulo de visión de 120º y tiemblas los mismos 2º mueves el encuadre en una proporción de 2/120 = 1/60 y por lo tanto se nota menos.

*    El tamaño / resolución del sensor:

     Ante una escena idéntica, las APS-C (con factor de recorte) precisan seleccionar una mayor velocidad de obturación que las cámaras fullframe. A su vez, cuantos más megapixels de resolución mayor velocidad es necesaria para evitar la trepidación.

     Consejo: utilizar un tiempo de exposición que sea como mínimo igual (mejor si es superior) a la inversa de la focal utilizada. Disparando a pulso, un valor correcto para disparar con un 100 mm es utilizar 1/100 seg. como mínimo. Si los condicionantes anteriores nos impiden evitar la trepidación es recomendable tomar otras medidas:
    - uso de trípode
    - disparador a distancia
    - bloqueo de espejo

lunes, 5 de septiembre de 2011

Iglesia de San Esteban (Roncal)


    Roncal-villa, vista desde el barrio del Castillo. Una vez más se observa cómo la parte principal de su caserío, dividido en dos por el Esca, se encuentra en una margen, en este caso la derecha, y asciende por la ladera montañosa hasta la iglesia de San Esteban. Al otro lado del río, es decir, en su orilla izquierda se encuentra el barrio del Castillo.




    La iglesia de San Esteban es un edificio levantado en su mayor parte durante el siglo XVI en estilo gótico-renacentista. En planta presenta una nave con dos capillas entre los contrafuertes, crucero y cabecera pentagonal. Como cubiertas se utilizan bóvedas estrelladas de nervios rectos. Su exterior es un gran bloque macizo de sillar en el que destaca la torre que se alza sobre el último tramo. La puerta de ingreso al templo es de medio punto y se encuentra bajo un pórtico de tres tramos. Preside su interior un gran retablo ochavado de estilo barroco, el resto de retablos son de estilo barroco también y churrigeresco. La sillería del coro es barroca del siglo XVIII. Entre las piezas de platería destaca una cruz procesional en plata sobredorada de estilo tardogótico.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cedro de Bertiz


    Árbol impresionante plantado hace más de un siglo en el jardín localizado junto al aparcamiento del Parque Natural de Bertiz. Posee un magnífico porte y una excelente estructura de copa. Su estado sanitario también es óptimo. Estas características, junto con su historia y la del lugar en el que se ubica, hicieron que fuera declarado Monumento Nacional en 1991.

Nogal (Garde)



    Viejo nogal de hermoso porte y muy vigoroso que preside la plaza de Garde inclinado ligeramente hacia las aguas del arroyo de Gardalar. Posee una enorme copa y en los años 70 llegó a dar abundantes nueces, hasta 30 sacos segun cuentan los vecinos. En general presenta un buen estado de conservación, con un tronco sano y con abundantes brotes y tan solo alguna rama muerta. Sus impresionantes dimensiones y edad contribuyeron a que fuera declarado Monumento Natural en 1991.


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 Se asciende por el Valle de Roncal siguiendo la carretera NA-137. Pasado el kilómetro 24 se toma el desvio a Garde (NA-176). El nogal se encuentra a la entrada del pueblo, en una plaza situada junto al río.

Iglesia de Santiago (Garde)


    Construcción gótico-renacentista de la segunda mitad del siglo XVI, con nave única cubierta por bóvedas estrelladas, ábside poligonal y coro alto sobre arco muy rebajado. Dos capillas laterales a manera de transepto alojan retablos de mediados del siglo XVI-XVII, obra de Nicolás Pejón. El retablo mayor, dedicado al titular, fue contratado en 1697 por Juan de Baines y dorado por Joaquín Suéscun.




sábado, 3 de septiembre de 2011

Parroquia de San Cristóbal (Navascués)



    Situada en el pueblo de Navascués, es un edificio gótico de la segunda mitad del siglo XIV con algunas modificaciones en el siglo XVIII. La portada principal del templo presenta notable interés.

Foz de Arbayún


    Espectacular cañón tallado por las aguas del río Salazar, con una longitud de unos 6 kilómetros y unos desniveles cercanos a los 300 metros. La anchura del cañón oscila entre una decena de metros en los extremos, a cerca de 600 metros en su punto más ancho. La mejor forma de contemplarlo es desde el mirador del alto de Iso, situado en la carretera NA-178, que cuenta con aparcamiento y está bien señalizado. Desde este punto se disfruta de una magnífica vista del cañón, pudiéndose apreciar sus paredes verticales y algún que otro buitre sobrevolando el cañón.




    Si se quiere recorrer el cañón por dentro existe un sendero (ruta de la canaleta) señalizado de 3,2 Km. de longitud que nace a 500 metros de Usún. La ruta recorre el borde de la Reserva Natural, tiene un tramo por la antigua conducción de agua a Lumbier y visita la Ermita de San Pedro.


Ruta de la canaleta
   

Foz de Lumbier


    Declarada Reserva Natural en 1987, la foz es un desfiladero excavado por el río Irati sobre las calizas del extremo occidental de la Sierra de Leyre. La vegetación propia de la foz es la garriga, junto al río podemos encontrar algunos sauces y a la entrada y salida de la misma se pueden ver álamos, sauces, chopos y olmos.


    En cuanto a la fauna existe una importante colonia de buitres leonados compuesta por unas cincuenta parejas, además de otras muchas especies de aves como grajillas, córvidos, alimoches, vencejos o el nocturno búho. El río Irati, que ha ido excavando la Foz, es el tercer río navarro en cuanto a caudal. Nace en la Selva del Irati y recibe aportes de otros ríos pirenaicos como el Urrobi o el Salazar y desemboca a excasos kilómetros de la Foz en el río Aragón, después de recorrer 88 kilómetros.



    Para visitar la Foz de Lumbier se aprovechan los túneles que se excavaron en las rocas para permitir el paso del ferrocarril maderero y podemos realizar dos recorridos:
    Un recorrido corto, que discurre entre la entrada del primer túnel y la salida del segundo, siguiendo durante aproximadamente un kilómetro el antiguo camino del ferrocarril. Es éste un paseo de unos dos kilómetros sin ninguna dificultad. El único inconveniente a tener en cuenta es que los túneles no están iluminados. El primero, tiene una longitud de unos 167 metros, y el segundo, en curva, alcanza los 206, lo que en algún momento puede dificultar algo la visivilidad.
    Otro recorrido, más largo, parte del camino que hay en las inmediaciones del área recreativa situada a la entrada de la Foz, y está señalizado como Sendero Local NA113. El itinerario forma un circuito que nos devuelve al punto de partida. Primero asciende hasta las proximidades de los cortados de la Reserva Natural de los Acantilados de la Piedra y San Martín y luego desciende a orillas del río para volver por el camino del antiguo ferrocarril. Este recorrido tiene una longitud de unos cinco kilómetros y medio.


    Para llegar hasta el Puente del Diablo o de Jesús, tenemos que llegar al final del segundo túnel y cojer el sendero de la derecha. El tramo es complicado y arriesgado por un paso de piedra pulida cerca del puente, con una importante caída. El puente fue destruido en 1812 en la Guerra de Independencia con Francia y sigue en el mismo estado.




viernes, 26 de agosto de 2011

Monasterio de la Oliva



El monasterio de la Oliva es uno de los más importantes y espectaculares cenobios del Císter en España. Su visita supone percibir la grandeza de una arquitectura trascendental en la historia del arte europeo de la Edad Media. Su historia se remonta al año 1134 en que fue fundado por García Ramírez. Los siglos XII y XIII fueron de gran prosperidad para la comunidad cisterciense de la Oliva. Sin embargo, durante el XIV sufrió graves agresiones durante la Guerra de Independencia y tras la Desamortización de Mendizábal, lo que provocó su abandono. En 1927 fué de nuevo ocupado por monjes cistercienses y desde ese año a gozado de una revilitación espectacular. Gracias a la pronta fundación del cenobio, su edificación básicamente pertenece al siglo XII y comienzos del XIII, por lo que la Oliva es de los monasterios cistercienses españoles que mayor caracter románico conserva. Del monasterio medieval quedan importantes dependencias, a saber, su imponente iglesia, el claustro gótico, la sala capitular, la cocina, la sala de los monjes y la capilla de San Jesucristo.
    La iglesia es un enorme edificio de ascendente claramente románico, por su planta y concepción, a pesar del abovedamiento con crucería. Consta de tres amplísimas naves, más ancha y alta la central, separadas por arcos formeros apuntados que apoyan sobre pilares cruciformes con dos columnas adosadas a cada cara y una en cada codillo. Se trata, por tanto, de una típica estructura hispano-languedociana que en la Oliva se manifiesta con perfecta seguridad. Las columnas pareadas reciben los arcos formeros y fajones y las de los codillos, los arcos cruceros de las bóvedas. Todo el abovedamiento de la naves es, pués, de crucería sencilla.



    Esta fachada es ya del siglo XIV y parece que reutilizó algunos elementos de la anterior románica, como veremos. La portada es apuntada y con multitud de arquivoltas y columnillas. En el tímpano de esta puerta gótica hay un antiguo Crismón románico posiblemente reaprovechado de una construcción anterior. Tiene la particularidad de incorporar un Agnus Dei en su interior y estar decorado con la luna y el sol y dos animales y acompañado por dos escenas. Pantocrator y Tetramorfos y la Virgen con el Niño.




    En el siglo XII, a petición del rey Sancho Ramírez de Navarra, monjes cistercienses venidos de Francia se asentaron en el Monasterio de la Oliva y aplicaron la máxima ora et labora. Dadas las peculiaridades del lugar se dedicaron a las tareas vitivinícolas, cultivando sus propias viñas y elavorando sus vinos, como medio de vida. En la actualidad es el único monasterio que sigue elavorando su vino con uvas de sus propios viñedos, realizando así todo el proceso de producción y elavoración. Se conserva su bodega gótica, aunque a sido sometida a diversas restauraciones. La bodega actual, construida en 1912, es uno de los primeros edificios de hormigón de la época.

sábado, 23 de abril de 2011

Paisajes



1. Utiliza la mayor profundidad de campo que puedas

     Mientras que en otro tipo de fotos se juega con la profundidad de campo, utilizando esta faceta como un elemento compositivo más, la fotografía paisajística se caracteriza por aplicar, por regla general, la mayor profundidad de campo posible, manteniendo nítida toda la foto. Recuerda que para conseguir una gran profundidad de campo debes cerrar todo lo que puedas el diafragma del objetivo de tu cámara.

2. Utiliza un trípode

     Como vas a cerrar mucho el diafragma, tendras que utilizar tiempos de exposición largos. Así que, necesitarás un buen trípode si no quieres que te salgan movidas las fotos.
     En caso de no disponer de uno, puedes probar a abrir algo más el diafragma o a subir la sensibilidad ISO, aunque recuerda que haciendo esto último aumentarás la relación de ruído en la imagen.

3. Identifica un centro de interés

     Recuerda que toda buena foto debe tener un centro de interés. Identifica uno dentro de tu paisaje. Puede ser el pico de una montaña, una roca, un árbol, una silueta, ...
     También acuerdate de situarlo bien dentro de la fotografía. Para ello puedes aplicar la regla de los tercios.

4. Piensa en el fondo

     Al contrario que en otras muchas temáticas, en paisajes el fondo importa mucho.    Estará nítido y forma parte de la composición por completo. Por tanto, tendremos que analizarlo con detenimiento, viendo donde situamos los puntos de interés, si utilizamos líneas rectas o curvas para conducir la atención en la foto, ver de qué manera vamos a crear sensación de profundidad, ...

5. Ten en cuenta el cielo

     El cielo es otro de los puntos a considerar a la hora de componer nuestra foto. En la mayoría de fotografías de paisajes hay un elemento predominante: el cielo o la tierra (vale, o el mar). Si vemos que el cielo no aporta demasiado a la foto, lo suyo es dejar un solo tercio de la fotografía para el cielo, mientras que si el tipo de cielo que estamos sacando es el elemento predominante, por la forma de sus nubes, por el color en función de la hor del día, ..., lo suyo es darle dos tercios de la foto para resaltar su importancia.

6. Líneas

     Las líneas son un recurso compositivo que nos permite guiar la vista del espectador por la foto, marcando el recorrido que deben hacer para ver la imagen.    
Gracias a las líneas podemos dar a la imagen sensación de profundidad y escala de tamaño, además de poder ser, en sí mismas, el centro de interés de la fotografía.

7. Captura el movimiento

     La mayoría de nosotros asociamos la idea de paisaje al sentimiento de calma, paz y tranquilidad. Lo cierto es que muy pocas veces encontramos esa calma total en la escena que estamos viendo en un momento determinado. El movimiento que se pueda producir a nuestro alrededor puede añadir a la imagen sentimiento o drama, y crear en sí mismo un centro de interés. El viento que mueve los árboles, las olas en el mar o la corriente de un río son ejemplos de movimeinto que encontramos continuamente en la naturaleza y que podemos recoger en nuestras fotos. Para capturar ese movimiento tendremos que utilizar velocidades de obturación bajas, lo que nos obligará a cerrar más el diafragma para contrarrestar la cantiadd de luz que entra a través del objetivo y puede que algún tipo de filtro para reducir la luz, salvo que esperemso a un momento del día con menos luz.

8. La climatología

     Una escena puede variar dramáticamente en función del clima que se dé en el momento de hacer la foto. Por lo tanto, elegir bien el momento en el que hacer la foto va a resultar determinante para obtener un buen resultado.
     Cuando empezamos en el mundo de la fotografía, asociamos el buen tiempo y los días soleados al mejor momento para hacer fotos. Con el tiempo nos iremos dando cuenta de la infinidad de posibilidades que ofrecen los días nublados, lluviosos, la niebla o la nieve.
     Los días soleados, en las horas centrales del día, generan una luz dura, con sombras muy acusadas y fuertes contrastes entre las luces y las sombras. Por el contrario, los días nublados dan una luz más suave, reduciendo ese contraste. No debemos dejar de buscar días de tormenta, niebla, viento, cielos especialmente nublados, o nieve. Empezaremos a generar diversidad en nuestras imágenes, rompiendo la monotonía de nuestras fotos de paisajes, en lugar de estar esperando con nuestra cámara cogiendo polvo a que llegue el próximo día soleado.

9. La hora del día

     El amanecer y el atardecer son los dos mejores momentos para hacer fotos de este tipo. La posición del sol hace que la luz incida sobre los objetos con un ángulo específico en el que se crean texturas y patrones con las sombras. La temperatura de color varía enormemente, y los cielos se transforman completamente por este ángulo con el que llegua la luz.

10. Acuerdate del horizonte

     Posiblemente es la regla más básica de la fotografía. Debemos mantener en mente siempre el horizonte en dos aspectos.

     El primero, manteniendolo recto. Antes de disparar, asegurate de que el horizonte está bien nivelado. Recuerda que siempre puedes corregir la inclinación posteriormente en la edición de la foto, aunque te obligará a recortar la fotografía.
    
     El segundo, en cuanto a su composición. Recuerda la regla de los tercios. No pongas el horizonte partiendo la foto, salvo que esté justificado. En la inmensa mayoría de los casos es preferible ajustarla al tercio inferior o al superior.

11. Cambia el punto de vista

     Normalmente hacemos las fotos desde el mismo punto de vista. De pie, con la cámara a la altura de nuestros ojos. De este modo la foto resultante transmite siempre la misma sensación. Es lo que vemos habitualmente. Prueba a cambiar ese punto de vista. Tirate al suelo, agachate, subete a algún sitio elevado... Descubrirás nuevos puntos de vista, y conseguirás fotos más sorprendentes.

Objetivo Canon EF 75-300mm 1:4-5.6



Mi nueva cámara - CANON EOS 450D

El retrato

                                                          Enfoca a los ojos

     Los ojos son un imán para nuestra atención: son un elemento clave en la comunicación y por eso deben tener un papel central en nuestros retratos. Especialmente cuando trabajes con profundidad de campo muy reducida (valores f bajos). Unos ojos penetrantes, bien enfocados suelen causar un efecto impactante.




Usa un fondo simple

    Si hablamos de retratos, nos suele interesar centrar la atención lo más posible en la persona. Busca que esta contraste lo más posible sobre el fondo. Juega con aperturas reducidas y fondos lo más simples y homogéneos posible. Evita, en la medida de lo posible que haya líneas muy definidas que corten el sujeto de tu retrato en 2 o 3 partes. En definitiva, reduce lo más posible los elementos que puedan distraer de la contemplación de la persona que estás fotografiando.




Sacalo del centro


     Estoy visualizando la típica foto: una persona fotografiada a medio cuerpo y con la cabeza en el centro geométrico del marco. Estas composiciones raramente funcionan bien. No te obsesiones con centrar tu retrato en el marco. Busca más bien los extremos. No te olvides de la regla de los tercios y sitúa algún elemento (ojos, labios) en los puntos de atención del marco. A veces la belleza se esconde en pequeñas imperfecciones.


Corta el encuadre


     No es necesario recoger todos y cada uno de los pixels de la persona que vas a retratar. A veces un encuadre en que ciertos elementos quedan fuera ayudan a centrar la atención sobre los puntos más llamativos de tu retrato. Por ejemplo, encuadres en los que se recorta ligeramente por encima de la mirada suelen funcionar bastante bien porque ayudan a centrar la vista en los ojos.





   Evita la luz directa

     La luz molesta hace que, por mucho que lo intentemos tendamos a cerrar los ojos. Y si nos obligamos a abrirlos, forzamos la postura natural del rostro. Evita luces directas e intensas. Pero, ¡cuidado!, no vaya a ser que evitando la luz directa vayas a incurrir en un contraluz.


¿Solo personas?

     Pues claro que no. De hecho, en muchos casos, los animales de compañía son uno más de la familia. Todos hemos visto grandes "retratos" de animales simpaticos, divertidos, tiernos... Puedes aplicar con ellos estos mismos consejos, seguro de que estarás en el buen camino para conseguir una instantánea de la que presumir con tus amigos.




Apertura de diafragma (AV)

     El diafragma es el estrechamiento variable por medio de un sistema de láminas finas que, situado entre las lentes del objetivo, permite graduar la cantidad de luz que entraa la cámara. Las progresivas variaciones de abertura del diafragma se especifican mediante el número f, que es la relación entre la longitud focal y el diámetro de apertura efectivo.
     Cuanto mas pequeño es el número f, mayor es la apertura y viceversa, por lo que si queremos conseguir una gran profundidad de campo y nitidez seleccionaremos un número f también mayor, como por ejemplo f/11 o f/12. Si por el contrario, lo que queremos es reducir la profundidad de campo, seleccionaremos un número f menor como f/2.8 o f/4.


     La apertura del diafragma

     A mayor apertura de diafragma menor profundidad de campo.
     Como se ve en la imagen, la foto hecha a f/2.8 (mayor apertura de diafragma) tiene una profundidad de campo menor.
     Igualmente, vemos que la foto hecha a f/22 (menor apertura de diafragma) tiene una profundidad de campo mayor.




          La distancia focal (zoom)

     A mayor distancia focal (más zoom) menor profundidad de campo. Como se ve en la imagen, la foto hecha con un zoom de 35mm tiene una profundidad de campo mayor que la foto hecha con un zoom de 100mm.



La distancia entre la cámara y el punto enfocado

     Cuanto menor es la distancia al sujeto que se enfoca menor es la profundidad de campo. Como se ve en la imagen, la foto hecha a 1.5 metros del sujeto tiene una profundidad de campo menor que la foto hecha a 4.5 metros.



Calavera

Busto mujer

Cráneo





viernes, 22 de abril de 2011

Ejemplos velocidad de obturación

  • Congelar la imagen: conseguimos que todos los elementos de la fotografía estén estáticos, inmóviles. Puede ser un efecto interesante en fotografía de deporte (p.ej. deportista en la ejecución de un movimiento), de naturaleza (vuelo de un pájaro), gotas de agua congeladas. Se consigue con velocidades altas.
  • Captar el movimiento: algunos o todos los elementos de la foto no están perfectamente definidos, dejan una estela a su paso. Da sensación de movimiento e incluso velocidad. Se consigue con velocidades bajas.
  • Efecto seda: se consigue fotografiando agua en movimiento con una velocidad baja. Recomendable hacer foto con trípode.
  • Pintar con la luz: a velocidades muy bajas podemos utilizar un elemento que desprenda luz para realizar dibujos en el aire.

Velocidad de obturación (TV)

     El obturador es una cortinilla que se abre en el momento de disparar y limita el tiempo que el rayo de luz penetra en la cámara y alcanza el sensor digital. El tiempo que la luz está alcanzando el sensor digital es lo que se llama tiempo de exposición. Osea el tiempo que está haciendose la foto.
     Los tiempos de exposición varian desde segundos (para condiciones de luz muy malas) a milésimas de segundo (para fotografías muy rápidas). Los tiempos más usuales son:

  …4, 2, 1, 1/2, 1/4, 1/8, 1/15, 1/30, 1/60, 1/125, 1/250, 1/500, 1/1000, 1/2000…

     En modo manual existe un modo llamado BULB en el que la foto se expone mientras se mantenga pulsado el disparador.
  • Velocidades rápidas (tiempo de exposición bajo): superiores a 1/60. El obturador permanece abierto muy poco tiempo dejando pasar menos luz hacia el elemento fotosensible. Con ellas se consigue congelar o reducir notablemente el movimiento.
  • Velocidades lentas (tiempo de exposición alto): inferiores a 1/60. El obturador permanece abierto mas tiempo dejando pasar mas luz. Con ellas se consiguen imagenes movidas, desplazadas, otorgando mayor sensación de desplazamiento. En estas velocidades es recomendable usar un trípode para evitar la trepidación.